¿Es Chile un país desigual?

22 de septiembre/ El Dínamo/ En contexto del primer discurso del Presidente Boric ante la ONU, distintos expertos analizan el coeficiente Gini, que mide la concentración de riquezas. Katia Valenzuela, investigadora CEDEUS, también suma su punto de vista.

«Si bien durante los gobiernos democráticos de los últimos 30 años se redujo notablemente la pobreza y hubo importantes avances en materia social, resulta indismentible que el modelo de desarrollo que adoptamos en Chile ha mantenido una alta concentración de la riqueza, llevándonos a ser uno, y esto nos duele, colegas, uno de los países más desiguales del mundo».

Así fue parte del discurso que dio el Presidente Gabriel Boric en la ONU presentado el martes, en el que afirmó que Chile se encuentra entre los países más desiguales del mundo. Ante esto, El Dínamo conversa con distintos expertos considerando el coeficiente Gini, una herramienta analítica que suele emplearse para medir la concentración de ingresos entre los habitantes de una región, en un periodo determinado.

En este contexto, Katia Valenzuela, investigadora de CEDEUS, socióloga y doctora en Ciencias Públicas por la Universidad de Nottinghan, cree que la medición Gini indica desigualdad en cuanto mide ingresos, pero existen más factores a tomar en cuenta. «Si situamos a Chile en comparación con países de la OCDE, Chile es uno de los países más desiguales por lo menos en América Latina, siguiendo el índice Gini, que mide ingresos. Si miramos la tendencia del coeficiente Gini Histórica, o sea desde los 90 hasta ahora, Chile ha reducido su desigualdad por lo menos acorde a este indicador. Sin embargo, las investigaciones de desigualdad en Chile indican que no sólo tenemos que prestar atención a la variable de ingreso, sino también en el caso económico a otros tipos de activos y capitales, que perpetúan la desigualdad ente los más ricos y los más pobres del país», explica.

Por lo mismo, cree que es necesario ahondar más en otras variables que consideren la desigualdad como un fenómeno multidimensional, siendo el factor de ingresos insuficiente. «Por otra parte, desde mi perspectiva de la sociología, nos invita a mirar otra dimensiones. Y en ese sentido el coeficiente Gini mide desigualdad respecto de los ingresos, pero está también es multidimensional. Eso implica el acceso a servicios, a bienestar social, a vivienda, a salud, a educación. Incluso las nuevas mediciones de pobreza multidimensional, como la Casen, incorporan dimensiones como redes, entorno, comunidad. Estos son otros factores que permiten medir y evaluar las condiciones de vida de las comunidades», dice.

«Entonces, el coeficiente por sí solo es un indicador bajo el cual es justo decir que Chile es uno de los países más desiguales, no sé si del mundo, pero a la luz de los resultados de la OCDE sí somos desiguales. Y si consideramos que en Chile todo el sistema de bienestar está mercantilizado podemos darnos cuenta de que la desigualdad crece aún más, porque quienes tienen recursos para educarse o entrar al sistema privado de salud lo hacen y así se va reproduciendo la cadena», termina.

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Fuente: El Dínamo.