María Molinos/ Un cambio necesario para la gestión del agua servida: Factorías de agua, energía y nutrientes

El Desconcierto

21 de marzo/El Desconcierto/La investigadora María Molinos se refiere a que el logro de la sostenibilidad a largo plazo requiere de un cambio radical en la gestión de las aguas servidas.

En el contexto del Día Mundial del Agua, que se celebra mañana viernes 22 de marzo, cabe destacar que a más de 100 años del desarrollo de sistemas de lodos activos para el tratamiento de agua servidascasi nada ha cambiado.

El agua servida es transportada por extensas redes de alcantarillado para ser depurada en plantas de tratamiento de aguas servidas (PTAS), caracterizadas por ser predominantemente lineales. Así, a nivel mundial, solo un 11% del volumen total de aguas servidas generadas se reutiliza y más del 90% de los nutrientes contenidos en las aguas servidas se retienen en los biosólidos producidos en estas instalaciones.

Los biosólidos pueden aplicarse como fertilizantes, pero la evidencia científica demuestra que aproximadamente el 80-90% de los microplásticos que pasan por las PTAS quedan atrapados en estos biosólidos, por lo que su aplicación puede resultar en una contaminación potencial del suelo. Las PTAS también se caracterizan por ser energéticamente intensivas, generando emisiones de gases de efecto invernadero.

El logro de la sostenibilidad a largo plazo requiere de un cambio radical en la gestión de las aguas servidas. Este «nuevo paradigma» basado en la descentralización tiene como objetivo pasar de los modelos lineales tradicionales a modelos circulares basados en el nexo agua-energía-nutrientes.

En la práctica implica gestionar y tratar las aguas residuales a escala de edificio o barrio a través de sistemas, justamente, de pequeña escala, adaptados a edificios individuales. Los sistemas descentralizados de gestión y tratamiento de aguas servidas presentan una oportunidad para mejorar la resiliencia urbana integrándose con sistemas de energía renovable in situ y techos verdes.

En otras palabras, la descentralización de las aguas servidas puede ser clave para transformar los clústeres urbanos en fábricas de agua, energía y nutrientes. Es fundamental que los sistemas de tratamiento de aguas servidas se planifiquen, diseñen y evalúen de forma integrada desde una perspectiva agua-energía-nutrientes.

En el contexto de nuestro país el desarrollo de infraestructura sanitaria sigue siendo un desafío en las zonas rurales y en ciudades costeras, donde el tratamiento de aguas servidas está lejos de cumplir estándares internacionales.

Chile es reconocido mundialmente por el desarrollo de tecnología antisísmica, acceso a agua potable de calidad e investigación astronómica entre otros. Seamos pioneros e innovadores también en la gestión de nuestras aguas servidas: del tratamiento a factorías de agua, energía y nutrientes.

FUENTE: EL DESCONCIERTO
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