Imagen: TVU[/caption]11 de junio/ TVU/ Además de renovar la flota con vehículos más limpios, el investigador de CEDEUS Juan Antonio Carrasco destaca que el siguiente paso debe ser la implementación de un sistema de pago electrónico para mejorar la experiencia de los usuarios.
En un escenario donde el tránsito vehicular atraviesa una profunda crisis en la Región del Biobío -marcada por un preocupante aumento de accidentes fatales, muchos asociados al consumo de alcohol y drogas- la llegada de los primeros buses eléctricos al Gran Concepción representa un paso significativo hacia un sistema de transporte más moderno, seguro y sustentable.
Los 16 nuevos buses eléctricos que comenzarán a circular por las calles del área metropolitana no solo significan una mejora en la calidad del servicio, sino también un hito histórico para las regiones, al reducir la brecha con Santiago en materia de movilidad eléctrica.
¿Y el pago electrónico? El desafío pendiente
Buses nuevos y eléctricos, pero aun con la presencia de peceras, careciendo de un sistema de pago digital unificado.
Sobre este punto, el investigador de CEDEUS y académico de la Universidad de Concepción, Juan Antonio Carrasco, señaló que la implementación de métodos de pago digitales es una prioridad: “El modo de pago digital es ahora un estándar cada vez más importante en el transporte público y es ciertamente uno de los siguientes pasos que debería tomar nuestro sistema en el Gran Concepción. Por muchas razones, es más seguro, más confiable, genera un mejor nivel de servicio, es más cómodo para las personas y, efectivamente, tiene una mayor variedad de modos de pago”.
El experto destacó su potencial e indicó que sus dificultades son cada vez menores, debido a que existen soluciones accesibles como códigos QR, aplicaciones móviles o tarjetas bancarias, que permiten integrarse fácilmente al transporte público, incluso en servicios como scooters u otros parecidos: “La verdad es que no hay limitaciones técnicas”, subrayó el investigador.
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