Más que un parque

LA TERCERA/ 29 de octubre/ Francisco de la Barrera, Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía, Universidad de Concepción y Sonia Reyes Paecke, Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal,  Universidad Católica de Chile. Ambos investigadores Centro de Desarrollo Urbano Sustentable CEDEUS.

El último mes, y con mayor intensidad durante el fin de semana pasado, se debatió sobre el proyecto de mejoramiento del Parque Padre Hurtado (más conocido como Intercomunal) que fue sometido a plebiscito en las comunas de Las Condes, La Reina y Providencia en la Región Metropolitana. El resultado de la votación, a nuestro juicio afortunado, evitó que se reemplazara una parte importante de la vegetación por una laguna artificial e inerte. Es muy positiva la inversión en parques urbanos, pero algo anda mal si la Municipalidad de Las Condes pretendía invertir $14 mil millones en un parque, mientras que el presupuesto nacional para parques urbanos será de $7 mil millones en 2019.

La alternativa ganadora es una inversión de 3.200 millones en “mejoramiento menor”, cifra que también resulta exhorbitante si se compara con la inversión de cualquier otra comuna del país. Con esa cantidad de recursos es posible realizar las obras necesarias en el parque, y habilitar para el uso público la sección localizada al oriente de la avenida Padre Hurtado. Y aún más importante, sería de mayor beneficio colectivo que éstos recursos sean destinados a desarrollar la infraestructura verde de toda la comuna. Con ese monto se puede mejorar la red de plazas y plazoletas ubicadas en sectores residenciales y aumentar el arbolado de calles y avenidas, fortaleciendo el desarrollo de corredores verdes que conecten los parques existentes: Padre Hurtado, Araucano, Los Dominicos, Mahuida, Inés de Suárez, entre otros. Además se puede planificar la creación de nuevos parques, por ejemplo en el Cerro Calán para un uso más masivo.

La preservación y mejoramiento de parques, plazas y arbolado urbano entrega enormes beneficios a la ciudad y sus habitantes, y el resultado del plebiscito muestra que estos beneficios son altamente valorados por la ciudadanía. Una laguna artificial, con agua tratada químicamente, carente de vida, no puede generar esos beneficios y en cambio genera altísimos costos de mantención. La innovación que necesitamos en todas las ciudades de Chile es incorporar en nuestros parques técnicas de manejo integrado de suelos, agua y vegetación, que repliquen procesos ecológicos y permitan asegurar la permanencia y sustentabilidad de los parques en el largo plazo.

La votación generó un espacio positivo de debate en el que activamente participaron organizaciones sociales, profesionales y académicos. Inversiones de esta magnitud, que pueden beneficiar a muchas personas, requieren la actuación transparente de las autoridades y que se involucre a la ciudadanía, organizaciones sociales, centros de investigación y universidades regionales. En este debate, la ciudadanía se manifestó, abriendo un espacio para considerar mejores opciones, que puedan beneficiar a más personas y ser más sustentables. Esta vez ganó la oportunidad de desarrollarlas.

FUENTE:LA TERCERA