Personas con movilidad reducida esperan hasta 38 minutos por un bus con rampa



El Mercurio/ 19 de diciembre/ Una investigación realizada por la ingeniera en Transportes Elizabeth Peña demostró que las personas con movilidad reducida (aquellas que tienen limitada la capacidad de desplazarse sin ayuda externa) están dispuestas a esperar hasta 38 minutos para tomar un bus que cuente con rampa de acceso y llegar a su destino. Incluso ese tiempo puede ser mayor al que demorará el trayecto que planean realizar en el Transantiago.


Hasta 36 minutos en promedio aumentan los tiempos de viajes de personas con discapacidad en el transporte público «Este es un primer acercamiento para poder considerar estos elementos (de accesibilidad universal) en las evaluaciones sociales de proyectos a futuro y la necesidad de incorporarlos», afirma Peña, quien hoy expondrá sobre el tema en un seminario del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus) de la Universidad Católica.

Añade que dentro de los resultados que más le impresionaron está la alta valoración que hubo de la existencia de rampas en los buses y lo importante que resulta que estas y la vereda queden a la misma altura para facilitar el desplazamiento. En el estudio se encuestaron a 1.650 personas de 47 comunas de la Región Metropolitana (la mayoría de Santiago, Providencia y Las Condes), y en él se observa que la preferencia por los buses que tienen rampas también se da en personas con discapacidad visual. En ese caso, los pasajeros pueden esperar hasta 25 minutos por un vehículo con esa característica para abordar de mejor manera.

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