Juan Antonio Carrasco advierte falta de certezas sobre nuevo financiamiento de corredores viales

7 de agosto/ La Estrella Concepción/ El investigador de CEDEUS  se refirió al traspaso desde el modelo de Concesiones a Vialidad permita reducir los tiempos de ejecución y llamó a recuperar la confianza mediante un seguimiento permanente de las obras.

Luego de que el biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, visitara Concepción y asegurara que los proyectos de corredores de transporte público en la Autopista Concepción-Talcahuano y en las rutas 150 y 160 se van a llevar a cabo y estarán listos en 2031, tanto alcaldes como dirigentes vecinales pidieron que este compromiso quede documentado.

En este contexto, el gobernador regional planteó la realización de reuniones mensuales para constatar el avance de los proyectos y hacer seguimiento al cumplimiento de los plazos comprometidos.

La definición se da luego de que se conociera que el Ministerio de Hacienda había congelado estas iniciativas. Días después, desde el Ministerio del Interior revirtieron la medida, e informó que financiarán los corredores a través de Vialidad.

El cambio en el modelo de financiamiento, desde Concesiones a Vialidad, ha generado dudas entre distintos actores de la región, particularmente respecto de los tiempos de ejecución.

Dudas con el financiamiento

Juan Antonio Carrasco, investigador de CEDEUS y académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción, valoró que como región haya existido una respuesta unida para expresar el descontento ante el anuncio inicial de Hacienda. «Que se haya revertido era lo esperable, lo necesario y lo justo», dijo.

No obstante, respecto del cambio en el modelo de financiamiento, señaló que no existe certeza de que esta modalidad permita acelerar la ejecución de las obras.

«Como especialista no me queda clara la ventaja del cambio de modalidad respecto a que vaya a significar un ahorro en los tiempos de ejecución o que vayan a ser similares al modelo de concesiones. Tampoco puedo asegurar que significará un mayor retraso, pero con los antecedentes que hay no está la certeza de que ésta sea una solución mejor a la original».

El investigador también se refirió a la desconfianza de distintos actores respecto del cumplimiento de los plazos comprometidos, considerando los antecedentes de otras obras que han sufrido retrasos.

«Me parece que se justifica porque, desgraciadamente, en el pasado han existido problemas importantes en obras (…). La manera de restablecer la confianza es con un trabajo mancomunado entre los distintos actores del Estado».

Fuente: La Estrella Concepción