María Molinos/Tarifas de agua potable en Chile y Sustentabilidad
Columna de la investigadora CEDEUS, María Molinos, en Plataforma Urbana.
Columna de la investigadora CEDEUS, María Molinos, en Plataforma Urbana.
Columna del director de CEDEUS, Juan Carlos Muñoz, y el investigador CEDEUS, Ricardo Hurtubia en Voces de La Tercera.
Publicación de la investigadora CEDEUS Paz Arroyo en Plataforma Urbana.
Carta al director de los investigadores Margarita Greene y Rodrigo Mora en La Tercera, publicada el pasado 19 de abril de 2017.
Columna del director e investigadora de CEDEUS, Juan Carlos Muñoz y Lake Sagaris, junto al académico del MIT, Christopher Zegras.
Columna del investigador Jonathan Barton, sobre los mecanismos de diseño urbano.
Estas configuraciones urbanas se definen institucionalmente por su número de habitantes (hasta 299 mil). Sin embargo, este criterio parece bastante simplificado, pues desconoce su importante dinamismo económico, funcional y social.
El acuerdo entró en vigor el 4 de noviembre de 2016, cuando se logró el quorum suficiente de países que lo ratificaron (55). Su diferencia con el protocolo que Kioto (1997) radica en que, ahora, todos los países firmantes deben reducir sus emisiones y no solamente aquellos desarrollados. No obstante, la estrategia para lograr esto no es del todo clara y no se vislumbra sencilla.
En Chile, la práctica seguida por Carabineros para el reporte de los factores causales contribuyentes de accidentes de tránsito está bien rezagada en relación a la mejor práctica internacional. Carabineros solo reporta una causa, dejando de lado cualquier otro factor que podría haber contribuido a la ocurrencia de dicho accidente.
El tratamiento de aguas servidas en Chile es una práctica ambiental relativamente nueva, que comenzó a desarrollarse incipientemente a comienzos de la década de 1990. En dicha época, no existía un marco regulatorio que controlara este proceso, por lo tanto, según información de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS), la construcción de plantas de tratamiento de aguas servidas tenía una baja cobertura nacional, cercana al 10%.
Actualmente, existe evidencia que muestra que la frecuencia de los eventos de turbiedad extrema se ha incrementado en los últimos años.
Pese a que la convocatoria invitaba a pensar y decidir juntos el futuro de las ciudades (“In Habitat We Decide The Future of Cities Together”), los avances concretos en dar un giro al modelo de desarrollo urbano, desde una agenda política comprometida con la sustentabilidad y la justicia espacial, fueron escasos.
¿Queremos que la autoridad planifique nuestras ciudades? ¿O que asigne recursos que consoliden las tendencias que vemos? Pretender que las tasas de motorización no suban es tapar el sol con un dedo. Pero invertir en infraestructura y seguir disponiendo espacio vial privilegiando al automóvil me parece un contrasentido.
Son varias las miradas desde las que podemos abordar la propuesta planteada para Habitat III. Ella reconoce que su implementación debe ir acompañada de un marco común a nivel nacional que, al mismo tiempo, permita que las ciudades aprovechen sus características de tamaño y localización.
En resumen, la historia reciente de la calidad del aire en Santiago nos muestra un resultado exitoso en disminuir la exposición de la población al material particulado.