06 Jun Sebastián Astroza/ ¿Podría la restricción vehicular disminuir la congestión en el Gran Concepción?

5 de junio/ El Sur/ Sebastián Astroza, investigador CEDEUS, profundiza sobre la posibilidad de implementar una restricción vehicular, en contexto de la consulta ciudadana realizada en la provincia de Concepción y Los Ángeles.
En la consulta ciudadana que se está llevando a cabo en la Provincia de Concepción se pregunta sobre la opción de implementar una restricción vehicular con el fin de disminuir la congestión. Si bien se destaca la iniciativa pues siempre es importante involucrar a la ciudadanía en decisiones que nos competen a todos y todas, es importante analizar qué nos puede decir la evidencia científica respecto a la efectividad de este tipo de medidas. La fuente más completa que he podido encontrar para responder a esta pregunta es el artículo “Does rationing really backfire? A critival review of the literature on license-plate-based driving restrictions”, publicado en la revista Transport Reviews el 2021 por los autores Guerra, Sandweiss y Park.
En el artículo de Guerra et al. se analizan los que- a conocimiento de los autores- son los únicos trabajos científicos que han estudiado el efecto de la restricción vehicular en la congestión y contaminación. Son 40 artículos en total, de los cuales 20 encontraron un efecto positivo de la medida en la reducción de congestión y/o contaminación, 9 un efecto negativo (o sea aumenta la congestión y/o contaminación) o despreciable y 11 son de “resultados mixtos”. Si simplemente se ven estos datos, confiando en que no estamos mezclando peras con manzanas, se podría concluir que “quizás” la restricción vehicular no es tan mala idea. Pero si miramos en detalle a esa mitad que se podría usar como evidencia para apoyar la restricción vehicular, nos damos cuenta de que algunos de esos artículos encuentran una reducción de la contaminación, que no necesariamente se traduce en menor congestión. Lo que ocurre es que, como ha pasado en Santiago, la restricción vehicular a vehículos no catalíticos produce que familias compren un auto menos contaminante. La restricción vehicular podría disminuir la contaminación (renovar los vehículos), pero no necesariamente congestión. Y eso es en un caso optimista, pues estamos pensando en una restricción vehicular implementada de tal manera que las familias no vean como una posibilidad comprar un auto más barato y contaminante.
Cabe destacar que la mayoría de los artículos mencionados son acerca de ciudades chinas, por lo que no necesariamente se podría transferir la experiencia a Concepción. De hecho, es ya atrevido usar Santiago como evidencia directa. Cada ciudad es diferente y, si bien este tipo de análisis dan luces del problema, la implementación o no implementación de una medida como la restricción vehicular en el Gran Concepción requiere de un estudio detallado. La evidencia es mixta y es esa la gran conclusión.
El artículo de Guerra et al. (2021) también muestra que el éxito o fracaso de la restricción vehicular depende de varios factores. Las personas podrían cambiarse de modo o suprimir viajes, pero también podrían comprar más vehículos, hacer más viajes en días sin restricción (y menos en los con restricción para quedar igual), derechamente hacer “trampa” si no se fiscaliza, etc. Por esa razón se necesita planificar de manera integrada y de una vez aplicar lo que todos/as sabemos: la ciudad es compleja y no es una única medida la que necesitamos, sino varias que vayan en armonía.
Por último, destaco la conclusión del artículo de Guerra y otros, en la cual indican que “tomadores de decisión podrían trabajar para promover cambios al transporte público y otros modos mejorando su calidad a través de inversiones y subsidios. Otras políticas para aumentar el costo del automóvil más directamente, como la tarificación vial o reducción de oferta de estacionamientos, podrían también complementar la restricción vehicular. Políticas que facilitan el transporte privado, como aumentar la capacidad de las vías o requerir estacionamientos a nuevos desarrollos comerciales, harán que sea reduzca la efectividad de la restricción vehicular”. O sea, si no miramos esto con el detalle que se merece, probablemente terminemos con una congestión peor que antes o, en el mejor de los casos, igual pero más enojados/as o decepcionados/as.