Por una serie de reclamos de los vecinos, Ñuñoa saca de sus calles los scooters eléctricos

7 de junio / La Tercera/ El investigador principal CEDEUS, Ricardo Hurtubia, destaca la importancia de evitar que los scooters públicos obstruyan los espacios peatonales o ciclovías.

Los scooters cansaron a los vecinos de Ñuñoa. Se esperaba que fueran una solución para el transporte de distancias cortas, pero terminaron provocando otros problemas, desde reclamos por exceso de velocidad a quejas por los lugares donde los dejan botados.

Consultados sobre las principales denuncias que llevaron a su retirada, desde la municipalidad detallaron: “Quedaban mal estacionados en el espacio público, obstruían el desplazamiento de peatones; los menores de edad hacían uso de los scooters en arriendo; había desplazamientos a gran velocidad por las veredas, y también actos delictuales cometidos por personas que se desplazaban en scooters en arriendo”.

Mal uso

El ingeniero Ricardo Hurtubia, quien posee un magíster en Ciencias de la Ingeniería con mención en Transporte, destaca la importancia de evitar que los scooters públicos obstruyan los espacios peatonales o ciclovías. “Cosa que ocurre bastante”, comenta. “Lo que falló fue principalmente el mal uso del espacio público”, afirma Hurtubia, profesor del Departamento de Ingeniería de Transporte y Logística, de la Universidad Católica. Además, menciona que es necesario que los scooters, tanto públicos como privados, cuenten con una restricción de velocidad máxima. ¿Qué responsabilidad tienen las empresas de scooters? “Hoy las empresas generan problemas de mal uso del espacio público y, en mi opinión, dado que están profitando de eso, son responsables, aunque vemos que suelen culpar a los usuarios”, responde el ingeniero.

 

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Fuente: Las Últimas Noticias