25 Nov Waldo Bustamante tras su participación en la COP-30: «La ciencia no puede quedarse solo en papers o conferencias técnicas»
25 de noviembre/ La delegación del centro expuso destacó los diálogos científicos regionales y el rol de la academia en la actualización de los compromisos climáticos del país.
Entre el 10 y el 21 de noviembre se desarrolló en Belém, Brasil, la 30° Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP-30). En representación del Comité Científico Asesor de Cambio Climático (C4), asistieron Waldo Bustamante, director de Cedeus, y Sandra Cortés, investigadora del Centro y presidenta del C4.
Ambos participaron en el panel del side event “Climate Governance and Science-Policy Articulation: The Chilean Experience in the Scientific Dialogues for Climate Action”, donde presentaron el proceso que Chile ha desarrollado para fortalecer el vínculo entre ciencia, territorio y toma de decisiones en materia climática.
Diálogos científicos para la acción climática
Bustamante explicó que su participación se enmarca en la labor del C4, que durante este año realizó diálogos científicos en cinco regiones del país —Antofagasta, Valparaíso, Concepción, Valdivia y Punta Arenas— con el fin de levantar conocimiento local y valorar las experiencias territoriales frente al cambio climático.
“Más de 240 científicos participaron en estos diálogos. Buscamos abrir espacios de conversación donde investigadores de distintas disciplinas y regiones pudieran exponer sus visiones y aportar directamente a los informes temáticos que el Comité debe elaborar”, señaló Bustamante.
Esta metodología ha sido destacada internacionalmente por su carácter abierto, descentralizado y por integrar activamente a comunidades académicas regionales.
Aportes a las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC)
El director de CEDEUS destacó la contribución del C4 a la actualización de las NDC de Chile, el documento central donde cada país define sus compromisos climáticos.
Para ello, el Comité organizó un proceso de diálogo ampliado en Santiago al que asistieron científicos de diversas regiones, generando observaciones sustantivas al borrador del Ministerio del Medio Ambiente.
“El Ministerio reconoció que más del 50% de nuestras observaciones fueron incorporadas a la NDC. Es una señal muy potente de que la ciencia puede incidir realmente en la política climática cuando existen procesos participativos y rigurosos”, explicó.
Articulación con la sociedad: profesores, estudiantes y divulgadores científicos
La presentación en COP-30 también subrayó el esfuerzo del C4 por acercar la ciencia climática a la ciudadanía, incluyendo profesores de enseñanza media, estudiantes de colegios y comunicadores de ciencia.
“Creemos que la ciencia no puede quedarse solo en papers o conferencias técnicas. La acción climática requiere abrir el conocimiento hacia la sociedad, incorporar saberes locales y apoyar a quienes están formando a las nuevas generaciones”, agregó Bustamante.
Liderazgo de Chile en transporte sostenible
Además, el académico de la Escuela de Arquitectura UC valoró la relevancia del acuerdo impulsado por Chile —bajo el liderazgo del ministro y ex director de CEDEUS Juan Carlos Muñoz— para alcanzar carbono neutralidad en el transporte al año 2035, iniciativa que sumó a países de América Latina, Europa, Asia y África.
“Chile ha sido reconocido internacionalmente por su avance en transporte público eléctrico. Es un liderazgo que no solo reduce emisiones, sino que mejora la calidad de vida urbana”, señaló.
Discusión global sobre el rol de las ciudades en la crisis climática
En la COP-30, ONU-Hábitat convocó a ministros y autoridades urbanas de diversos países para relevar el papel de las ciudades en la adaptación y mitigación del cambio climático, especialmente en regiones como América Latina, donde la urbanización alcanza cerca del 90%.
“Hay consenso global en que las ciudades son el espacio donde se jugará la mayor parte de los desafíos climáticos. Son también donde se expresan con más fuerza las desigualdades territoriales, que hacen a ciertos grupos más vulnerables frente a eventos extremos”, comentó Bustamante.
Desafíos y oportunidades
En su reflexión final, el director de CEDEUS enfatizó que la crisis climática es también una oportunidad para avanzar hacia ciudades más equitativas y resilientes: “El cambio climático afectará con mayor fuerza a quienes viven en territorios precarizados. Por eso es crucial que la adaptación no sea solo técnica, sino social, territorial y con enfoque de justicia. La experiencia que compartimos en COP30 es un primer paso, pero aún queda mucho por hacer”.
