06 Jul Carolina Rojas: «La expansión urbana dispersa ha reducido la capacidad natural de la cuenca del Río Maipo»
06 de julio/ El Mercurio/ La directora alterna de Cedeus abordó los distintos problemas presentes en el río Maipo, el impacto que esto puede traer para el consumo de agua potable y apunta a la importancia de fortalecer una gobernanza integrada de cuenca.
En conversación con El Mercurio, la directora alterna de Cedeus, Carolina Rojas, abordó la situación actual de la cuenca del río Maipo, el principal sistema hídrico de la Región Metropolitana y fuente de cerca del 80% del agua potable del Gran Santiago, que hoy enfrenta un escenario crítico. Más de una década de megasequía, sumada a los efectos del cambio climático, han mermado la disponibilidad de este recurso estratégico, tensionando su capacidad para abastecer a la población, la agricultura y la industria.
Sin embargo, el déficit de precipitaciones no es el único factor detrás de esta crisis; la forma en que la capital ha crecido también juega un rol determinante. Carolina Rojas, también académica del IEUT UC, advierte que la presión de la ciudad ha agravado la situación de los recursos hídricos.
“Durante las últimas décadas hemos visto una expansión urbana dispersa, impermeabilización de suelos y fragmentación ecológica que han reducido la capacidad natural de la cuenca para infiltrar, almacenar y regular el agua”, detalla la investigadora.
En este contexto, Rojas recalca el valor incalculable que tienen los ecosistemas naturales, como los humedales y las zonas ribereñas, que hoy evidencian el impacto de esta presión urbana. Proteger estas áreas no es solo un tema de conservación, sino de supervivencia hídrica, puesto que cumplen funciones clave: “Permiten infiltrar agua lluvia, recargar acuíferos, amortiguar inundaciones, disminuir erosión y reducir islas de calor urbanas”.
Avanzar en tres escalas
Frente a la preocupante vulnerabilidad hídrica de la región, los especialistas coinciden en que la respuesta no radica en una única obra de infraestructura, sino en una gestión integrada que combine eficiencia y protección de los ciclos naturales.
Para abordar este inmenso desafío, la investigadora principal de Cedeus plantea que la capital debe ejecutar acciones simultáneas en tres niveles territoriales: cuenca, ciudad y barrio. Pero para que estas medidas funcionen, el modelo de toma de decisiones debe cambiar.
“Primero, es fundamental fortalecer una gobernanza integrada de cuenca«, subraya Rojas. «El agua no reconoce límites comunales ni administrativos, por lo que se requiere coordinación efectiva entre municipios, ministerios, sector privado, academia y comunidades”.
Esta visión integral se posiciona hoy como un paso indispensable para dejar atrás la gestión fragmentada, anticiparse a los escenarios climáticos del futuro y garantizar la seguridad hídrica de manera sostenible.
