Especial Covid-19: «El mundo en pausa, ciudad en pandemia»

REVISTA I+D UdeC/ JULIO 2020/ Desde el 2018 CEDEUS viene realizando un trabajo territorial que integra la investigación científica con distintos actores de la comunidad. Hoy, producto de la COVID-19, la atención se enfoca en la ciudad en contexto de pandemia. ¿Está preparada en cuanto a dotación de centros de salud, servicios básicos, población vulnerable, y medios de transporte? Estas interrogantes fueron parte del artículo “Ciudad y pandemia” publicado en la edición “Especial Covid-19: El Mundo en Pausa”, de la Revista I+D+I de la Vicerrectoría de Investigación UdeC.

En colaboración con organismos públicos comunales y regionales, se realizó un análisis socioespacial de la intercomuna de Chillán-Chillán Viejo, el que se sumó a otros estudios realizados anteriormente en la comuna de San Pedro de la Paz y el área metropolitana de Concepción.

Específicamente se levantó, procesó y analizó información de tipo epidemiológica, estadística y urbana desde una mirada geográfica, para contribuir con información científica en la toma de decisiones.

Para esto, se propuso realizar un análisis socioespacial en la intercomuna a partir de vínculos de trabajo con la Secretaría Regional Ministerial de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Este organismo regional, en conjunto con la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo de la UdeC, facilitaron la comunicación y colaboración entre autoridades regionales de Ñuble y el mundo científico. Así, junto al Departamento de Ingeniería en Informática y Ciencias de la Computación se procesó la información.

Resultados

El análisis socioespacial de datos implicó entender el territorio como un sistema integrado que posibilita explorar, comprender y explicar cómo es la organización de las variables, en este caso, dotación de centros de salud, servicios básicos, población vulnerable y toda aquella información con posibilidad de geolocalizarse y difundirse a través de mapas.

Esta herramienta se torna importante en el contexto actual, ya que facilita no sólo un diagnóstico de los datos disponibles, su acceso y distribución, sino también el  planificar tempranamente la toma de decisiones. En este caso, el ejercicio permitió proponer una división territorial según niveles de autonomía, es decir, considerando la accesibilidad caminando a los servicios básicos mencionados.

Esta herramienta, evidencia que el sector oriente de la intercomuna Chillán-Chillán Viejo requiere una mayor atención ante la contingencia sanitaria. Es allí donde se concentran los mayores índices de hacinamiento, densidad de población y adultos mayores, aun cuando estos últimos están presentes de forma general en el perímetro que bordea el centro de la ciudad.

En cuanto a la accesibilidad de la población a servicios básicos de salud y abastecimiento, un escenario donde la población acceda a estos servicios mediante una caminata de máximo 20 minutos deja amplias zonas sin cobertura. Esto se grafica en que un 29% de la población no accede a un centro de salud bajo este criterio, y un 39% no puede llegar a supermercados.

“Sabemos que las inequidades de las ciudades configuran un escenario de vulnerabilidad dependiendo de las capacidades con que cuentan los territorios para hacerles frente. La situación socioespacial de la intercomuna, permite visibilizar zonas de mayor o menor vulnerabilidad ante el riesgo en los ámbitos de salud y abastecimiento básico. Proporciona información que podría ser relevante para orientar la toma de decisiones en política pública, particularmente en lo que respecta a la asignación, distribución de recursos y acciones que permitan prevenir y disminuir las vulnerabilidades de la población”, detalla Juan Antonio Carrasco, investigador principal de CEDEUS.

Según señala el académico, es importante destacar que “en un contexto de emergencia sanitaria como el actual, que se presenta de forma generalizada en una población desigual, las situaciones de vulnerabilidad e inequidad que ya existían, se verán incrementadas. Se profundiza el riesgo que presentan las condiciones de hacinamiento, desempleo, acceso a servicios básicos, violencia intrafamiliar, entre otros”.

Una de las conclusiones del informe propone que diseñar ciudades que integren la gestión del riesgo dentro de la planificación urbana sigue siendo una de las grandes deudas para el mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes. En esa línea, el distanciamiento físico de las personas, la cuarentena y los cordones sanitarios reformulan las relaciones socioespaciales, demandando mayores capacidades locales.

Fuente: Revista I+D+I.