País Circular/ 27 de mayo 2020/ Organizaciones que fomentan la movilidad sustentable solicitaron a cuatro ministerios que la bicicleta y sus servicios asociados -talleres, tiendas, biciestacionamientos y reparto a domicilio- sean declarados bienes esenciales durante la pandemia por promover el distanciamiento social. Hasta ahora la propuesta ha sido acogida por el Ministerio de Transportes, mientras que Interior, Salud y Hacienda aún deben dar su respuesta. El investigador CEDEUS, Rodrigo Mora, sugiere comenzar a construir ciclovías en la ciudad, aprovechando que las calles están vacías, para anticiparse frente al escenario post COVID-19.
s un medio que permite el distanciamiento social necesario para evitar los contagios”, dice de entrada la directora ejecutiva del Centro Bicicultura, Amarilis Horta, para graficar la importancia de la carta que dicha organización, con el respaldo de otras entidades que fomentan la movilidad sostenible, entregaron a las autoridades de Gobierno con la finalidad de declarar a la bicicleta como servicio esencial mientras dure la pandemia.Bicicultura es una organización que integra la Red de Movilidad Sustentable del Nuevo Pacto Social (NPS), una de las redes firmantes de la misiva, junto al Consejo de la Sociedad Civil Nacional (COSOC) de la Subsecretaría de Transportes, y la Red Nacional de Convivencia Vial. En estricto rigor, la solicitud exhorta a cuatro ministerios -Transportes, Interior, Hacienda y Salud- a “incorporar a la bicicleta, sus tiendas, talleres y servicios asociados de biciestacionamiento y repartido, a la categoría de servicios básicos, de utilidad pública y de alta valoración social” en el período de cuarentena para prevenir el coronavirus.En otras palabras, la petición implica favorecer el uso de la bicicleta en traslados indispensables para evitar la propagación de la enfermedad y, además, permitir el funcionamiento, ciertamente con los salvoconductos respectivos, de todo el ecosistema cicletero para facilitar dichos desplazamientos.“No estamos promoviendo que la gente salga a andar en bici a cualquier parte”, puntualiza Amarilis Horta, “porque entendemos que el confinamiento es para que nos quedemos en casa”. Lo que sí busca la solicitud es que “en aquellos viajes que sí o sí deben hacerse, porque se trata de gente que trabaja en servicios críticos que deben estar operativos, tengan la posibilidad de moverse en bici. Hay gente que puede tener la bicicleta con una rueda pinchada y no puede desplazarse porque no hay donde comprar una cámara o no puede repararla”, agrega la directora ejecutiva de Bicicultura y vicepresidenta del COSOC.Además del distanciamiento social que se consigue con el uso de la bicicleta y otros ciclos -y también la caminata-, otro argumento es la sanitización sencilla que requiere. Un punto relevante para Horta es el reconocimiento formal de los servicios de despacho a domicilio (delivery) que se realizan en bicicleta, toda vez que la recomendación es que los ciudadanos no salgan de sus hogares con tal de evitar grandes aglomeraciones.“Se pide que la gente utilice los sistemas de reparto, y buena parte de estos se hacen en bici. Los repartidores que se mueven así necesitan saber dónde estacionar, comprar y reparar. Es esencial que se mantengan operativos. Este tema aún es muy discrecional, queda a la interpretación de las autoridades como carabineros o los municipios. Estamos pidiendo formalización para que sea efectivo en todo el país”, explica Amarilis Horta.
“No estamos promoviendo que la gente salga a andar en bici a cualquier parte (…) En aquellos viajes que sí o sí deben hacerse, porque se trata de gente que trabaja en servicios críticos que deben estar operativos, tengan la posibilidad de moverse en bici. Hay gente que puede tener la bicicleta con una rueda pinchada y no puede desplazarse porque no hay donde comprar una cámara o no puede repararla”.
Ministerio de Transportes da el sí
De los cuatro ministerios a los que se les entregó la carta el pasado 24 de abril -es decir, hace más de un mes- solo el de Transportes acusó recibo. A través del oficio N° 0219-0237, la ministra del ramo, Gloria Hutt, manifestó su respaldo a la propuesta e instó al resto de los ministros emplazados -Jaime Mañalich, de Salud; Ignacio Briones, de Hacienda; y Gonzalo Blumel, de Interior y Seguridad Pública- a “evaluar” dicha solicitud.La ministra Hutt, ante todo, apeló a la necesidad de facilitar el desplazamiento de los servicios a domicilio. “Las medidas sanitarias actualmente vigentes restringen la movilidad de la población, haciendo necesaria la utilización de los servicios de despacho a domicilio como una importante alternativa para el abastecimiento de las personas. Dado que parte de estos sistemas de despacho a domicilio utilizan la bicicleta, solicito a Ud. evaluar la solicitud, a fin de facilitar la operación de este medio de transporte durante las cuarentenas”, se lee en la declaración de la titular de Transportes.El apoyo de Transportes es bien visto por Bicicultura y las organizaciones que respaldan la solicitud. “Tenemos una muy buena relación con el Ministerio de Transportes. Es bueno que se haya pronunciado favorablemente. Fundamenta su respuesta en promover los sistemas de reparto para que la gente no salga a comprar”, dice Horta, sobre este primer paso sustantivo rumbo a la aprobación de la medida.Otra razón por la cual la propuesta debiese ser acogida, añade la representante, es el beneficio inherente al uso de la bicicleta tanto en el plano físico como en el sicológico. “No ha habido un experimento tan grande como el de hoy respecto del confinamiento. El encierro tiene consecuencias gravísimas en todo sentido: física y corporalmente, en el sistema inmunológico, estamos subiendo de peso, se está debilitando nuestra musculatura y tenemos problemas anímicos que afectan en alma de la persona. Necesitamos tener esa cuota de ejercicio para estar saludable”, se explaya Horta.En la carta misma, los firmantes aluden a los ejemplos de otros países que han encontrado en este medio de transporte “un aliado en la lucha contra el coronavirus”, no solo por sus ventajas en el ámbito fisiológico, “sino por generar cero emisión”. Los solicitantes citan a China, Gran Bretaña, Estados Unidos, y más cerca a Perú y Colombia, por mencionar algunos, entre los casos que reconocieron a la bicicleta o a la caminata como actividad esencial para prevenir el contagio del COVID-19.Del mismo modo, complementa Horta, el riesgo de usar el transporte público en estos tiempos duros de pandemia es muy alto, por lo que se robustece el argumento de la carta. Sin embargo, Amarilis aclara que para que la bici sea un aliado contra la crisis sanitaria y climática debe contar con todos sus servicios alineados operativos: “Si no tienes donde estacionar la bici de forma segura, no podrás sacarla, porque te la pueden robar”.En tanto, el integrante de COSOC -firmante de la carta- y uno de los nueve directores de la Sociedad Chilena de Ingeniería en Transporte (SOCHITRAN), Jaime Valenzuela, adhiere a la misiva que busca cambiar el estatus de la bici en cuarentena. “Resuelve un problema bien concreto: que quien use la bicicleta tenga a su disposición los estacionamientos y los talleres. Eso se proyecta más allá, porque trae a colación lo que ocurre en todo el mundo: el transporte se mira con un ojo científico, que busca facilitar el tránsito desde el automóvil a la bici”, cuenta Valenzuela, para quien en los últimos decenios ha habido un cambio de mirada desde las autoridades a favor de las bicicletas, y ligeramente en contra de la circulación motorizada. Él cree que el trámite de la solicitud realizada por Bicicultura, con apoyo de otras entidades, debiese ser sumamente expedito.“Santiago es una mala excepción, pero muchos países en el mundo invierten dinero para ampliar rápidamente sus redes de ciclovías. Ahora que las ciudades están vacías, sin autos, es fácil hacer intervenciones. Después no lo vas a poder hacer, porque el espacio vial estará lleno de autos. Otras ciudades lo hacen ahora porque saben que en dos meses más no será posible”.







