Investigador asociado del CEDEUS: más ciclovías mientras dure la pandemia
El arquitecto e investigador asociado del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable de la Universidad Católica y la Universidad de Concepción (CEDEUS) ve con buenos ojos la solicitud respaldada por redes ciudadanas que promueven la movilidad sostenible. “Estoy totalmente de acuerdo con que la bicicleta es un servicio esencial en esta época. Además, la declaración de Bicicultura va mucho más allá, en términos de considerar a los servicios asociados”, apunta Mora.Una de las áreas de investigación de Mora -también académico del Departamento de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile- es la movilidad activa (bicicleta y caminata) vinculada al desarrollo urbano. En esa línea, Mora lanza un planteamiento que tiene que ver con la realidad de las ciudades en tiempos de cuarentena obligatoria. “Deberíamos estar haciendo ciclovías eventuales como lo están haciendo otros países”, arguye el profesor Mora.El experto dice que “en el corto plazo habrá un rebote, ya que la gente preferirá modos de transporte que aumenten el distanciamiento social entre las personas, y como los sistemas de transporte público están diseñados para operar con congestión para que sean rentables, se espera que la gente se traslade al auto”.“¿Qué se ha hecho en otros países?”, se pregunta Mora. “Poner en el tapete el tema de las ciclovías eventuales. Santiago es una mala excepción, pero muchos países en el mundo invierten dinero para ampliar rápidamente sus redes de ciclovías. Ahora que las ciudades están vacías, sin autos, es fácil hacer intervenciones. Después no lo vas a poder hacer, porque el espacio vial estará lleno de autos. Otras ciudades lo hacen ahora porque saben que en dos meses más no será posible”, complementa el experto en urbanismo.Al respecto, Amarilis Horta dice que en Santiago y regiones ya se están habilitando las llamadas ciclovías tácticas, como fruto del trabajo autónomo, independiente, de muchas iniciativas. Sobre la reciente conformación de la Agencia Bicicleta y Caminata (AByC), de la cual forma parte Bicicultura junto a otras fundaciones sin fines de lucro, expresa que “esperamos que el Plan de Movilidad Segura y Sostenible en Crisis Sanitaria, Climática y Económica que se propone impulsar AByC -y que cuenta con el respaldo político técnico del Ministerio de Transportes-, dé sus frutos. El plan considera habilitar espacios de circulación segura no solo para la bici y otros ciclos, sino también para peatones. Y va más allá, contempla unos diez programas, entre ellos circuitos de biciestacionamientos seguros, para comprar bicicletas a bajo precio, subvenciones, programas para aprender a andar en bici y capacitaciones para la gente que no se atreve a entrar al tránsito”.Mora es menos entusiasta en su diagnóstico. Asegura que ha tocado varias veces las puertas del Ministerio de Transportes, buscando promover el uso de la bicicleta, y se les han cerrado todas. “Hay una falta de visión”, acota, y el ejemplo opuesto lo ve en capitales del continente como Buenos Aires, Lima y Bogotá que, según él, invierten ingentes sumas de dinero para expandir el conjunto de ciclovías.“Eso sí se instaló una ciclovía de emergencia en Presidente Riesco. Y es barato poner una ciclovía de emergencia. Se necesitan 6,2 millones de dólares para duplicar la red de ciclovías, siendo que el Estado subvenciona una autopista por 400 millones de dólares. El Ministerio de Transportes tiene a la bicicleta totalmente dejada de lado”, dice el académico de la Universidad de Chile e investigador del CEDEUS. Los otros casos sobre la marcha son Rancagua y Chillán.La propuesta concreta de Mora, siempre con el horizonte en el escenario post pandemia, es “privilegiar los grandes ejes” de Santiago que “tienen buena continuidad y unen varias comunas”. Cita el ejemplo de Avenida Vicuña Mackenna, cuya ciclovía es discontinua en toda su extensión, y tiene poco flujo de autos. “Gran Avenida y Santa Rosa también conectan muchas comunas al sur y son las que tienen menos infraestructura”, dice Mora, pero “Vicuña Mackenna tiene una carpeta muy buena, ni siquiera habría que nivelarla”.