Movilidad en Concepción y soluciones extremas

Mirada Urbana de diario El Sur / 26 de mayo de 2019 / Por el investigador e Ingeniero en Transportes Cedeus, Juan Antonio Carrasco.

Existe una creciente discusión pública acerca de los problemas que tiene el transporte de nuestra ciudad, en temas tales como paliar la congestión vial, mejorar el transporte público y dar facilidades para peatones y bicicletas. El debate en ocasiones tiende a polarizarse en torno a “modos” de transporte: metros versus buses, carga versus pasajeros, trenes versus camiones, y automóviles versus bicicletas, haciendo perder muchas veces el foco de la discusión, que busca tener ciudades más sustentables. En ese contexto, una mirada útil reconoce que la movilidad sustentable va más allá de los “modos” de transporte, y requiere de cuatro pilares fundamentales: gobernanza, financiamiento, infraestructura y barrios.

El pilar de la gobernanza implica que la movilidad y la ciudad tienen un contexto político, y por lo tanto, son espacios de conflicto, con actores que tienen distintos intereses, necesidades y poderes. De esta forma, los problemas de transporte y las soluciones propuestas no solo requieren de conocimiento técnico, sino que de visiones de ciudad, que – idealmente – reflejen el bien común. También implica desafíos para nuestra institucionalidad política y sus procesos de participación ciudadana. En concreto, pensar en la equidad, por ejemplo, privilegiando a la mayoría de los habitantes de la ciudad que no tiene automóviles en sus hogares.

Los pilares de infraestructura y financiamiento, no solo implican un listado largo de proyectos evaluables económicamente, sino la necesidad de priorizar los esfuerzos en el corto, mediano y largo plazo. Por ejemplo, ello requiere, definir como primera prioridad aquellas formas de moverse de manera más sustentables, atendiendo en primer lugar las urgentes necesidades de mejorar el transporte público, la bicicleta y la caminata, reduciendo la prioridad del financiamiento de infraestructura para automóviles. Teniendo en cuenta que la geografía de Concepción alienta la caminabilidad, así como el uso de la bicicleta para nuestros desplazamientos.

Finalmente, el foco en los barrios implica entender que gran parte de la vida en ciudades y su movilidad ocurre en la escala local, reconociendo que todos somos peatones. Por lo tanto, el esfuerzo de mejorar el transporte no solo implica grandes obras de infraestructura que aumenten nuestra velocidad, sino la calidad de nuestro entorno más cercano. Un ejemplo de lo anterior, es preguntarnos si nuestros niños y niñas pueden caminar y andar en bicicleta seguros en nuestras calles.
Hacer explícitos estos pilares puede ayudar a hacer más honesta la discusión, poniéndola en torno a visiones de ciudad, en donde la movilidad deja de ser un “problema” con soluciones extremas, pasando a ser un desafío permanente de hacer ciudad; mucho más complejo, pero más completo.

Fuente: Diario El Sur.