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Giovanni Vecchio/Transporte y CO2: ¿una ventana de cambio entrecerrada?

Lila Osorio Lila Osorio 4 min lectura

CODEX VERDE / 28 de enero 2021 / El invierno 2020 Santiago registró la mejor calidad del aire de los últimos 20 años. Sin embargo, la gradual reactivación de algunas actividades ha traído un aumento de la movilidad, mientras que el miedo a contagiarse en el transporte público ha hecho crecer el uso de vehículos privados. El INVESTIGADOR CEDEUS GIOVANNI VECCHIO, PROFESOR ASISTENTE EN EL INSTITUTO DE ESTUDIOS URBANOS Y TERRITORIALES UC, reflexiona en esta columna sobre la posibilidad que presenta la pandemia en torno a la reducción de emisiones de carbono y la sustentabilidad del país.

Cuando empezó la pandemia, creíamos que iba a cambiar todo en nuestras ciudades. Las cuarentenas, el teletrabajo y las compras a distancia hacían pensar que había llegado el fin de los tacos en la hora punta y de las grandes aglomeraciones en el transporte público, sobre todo en las mayores ciudades del país. Algunos llegaron a proclamar la muerte de las grandes ciudades como las conocíamos, contaminadas, ruidosas y estresantes. En el día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO2, que este año cae a casi doce meses del comienzo de la emergencia sanitaria, podemos observar si las ciudades chilenas y su movilidad han logrado volverse más sustentables en el complicado 2020 en pandemia.A pesar de la reducción de las actividades, la calidad del aire ha mejorado solo parcialmente. En las semanas de cuarentena más rígida, en algunas ciudades la movilidad ha disminuido considerablemente y así también la contaminación atmosférica generada por el transporte – que en Chile es responsable del 24% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por ejemplo, en el invierno 2020 Santiago registró la mejor calidad del aire de los últimos 20 años. Sin embargo, la gradual reactivación de algunas actividades ha traído un aumento de la movilidad, mientras que el miedo a contagiarse en el transporte público ha hecho crecer el uso de vehículos privados. En regiones, y sobre todo en el sur del país, las emisiones contaminantes han aumentado a raíz de la pandemia. Como demuestra el proyecto de investigación Impactos del COVID en la huella de carbono de hogares de Chile, ciudades como Temuco y Valdivia han aumentado el consumo doméstico de energía, viendo crecer las emisiones relacionadas a la calefacción del hogar. En cambio, los niveles de movilidad han disminuido, pero quienes se han seguido moviendo han utilizado prevalentemente el auto. Entonces, ha crecido aún más la relevancia del vehículo particular, que ya normalmente desempeña la mayoría de los viajes diarios en estas ciudades (40% en Temuco, 48% en Valdivia).El auto es destinado a mantener su rol central en la movilidad de las ciudades chilenas, a menos de tomarse en serio las oportunidades de cambio ofrecidas por la pandemia. Y el verdadero cambio no pasa por la salida de las grandes ciudades, o la adopción permanente del teletrabajo, dos tendencias que involucran una parte muy pequeña de la población. Al contrario, la pandemia abre una inesperada ventana de oportunidad para la sustentabilidad, gracias a la necesaria reactivación económica, con medidas que en Europa ya van bajo el nombre de Green deal, y la conciencia que la contaminación atmosférica ha acelerado la difusión del coronavirus en algunas de las zonas más afectadas. La contingencia es favorable para la adopción de medidas que reduzcan cada vez más las emisiones de carbono de las ciudades, sobre todo en relación con el transporte. Un plan de acción para Chile ya existe. En ocasión de la COP25, la Mesa Ciudades del Comité Científico Nacional convocado por el Ministerio de Ciencia realizó propuestas para la mitigación del impacto ambiental del transporte en el país. Entre ellas destacan medidas como la promoción de planes para ciudades compactas, el potenciamiento de la movilidad activa, la tarificación carbónica del transporte, la difusión de la electromovilidad y otras tecnologías de cero emisiones. Frente a los desafíos del Chile post-pandemia, es necesario aprovechar la ventana de oportunidad para un transporte y un país más sustentables y con menos emisiones de carbono. Aunque, después de un año en pandemia, el riesgo es que esta ventana ya esté entrecerrada.Fuente: Codex  Verde
Lila Osorio

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