Aurora de Chile: Miradas retrospectivas para el futuro

19 de enero de 2020 / Por Camila Barraza, encargada de Laboratorios Urbanos, y Juan Antonio Carrasco, Ingeniero en Transportes e investigador principal de CEDEUS, en Mirada Urbana de Diario El Sur.

Hace unos días salió publicado en la revista científica internacional “Perspectivas Latinoamericanas” el artículo desarrollado por CEDEUS titulado “Urbanización neoliberal y violencia sinérgica en el Concepción post-terremoto”, documento que analiza las estrategias utilizadas por el Estado para forzar el desplazamiento de alrededor de 400 familias de la Población Aurora de Chile. La reflexión en retrospectiva de este conflicto puede ser útil a la luz de los desafíos que como ciudad y país aún nos encontramos enfrentando.

El análisis del proceso en Aurora de Chile identifica una estrategia institucional de desplazamiento que utiliza tres tipos de violencia que funcionan de manera sinérgica y multifacética en el territorio. La primera corresponde al llamado urbanismo de shock, que utiliza el terremoto de 2010 como una oportunidad para imponer la construcción del puente Bicentenario. La segunda tiene relación con la construcción de un discurso dirigido a naturalizar el desplazamiento en la opinión pública. Por último también se identifica la utilización estratégica de la participación para legitimar una solución al conflicto que garantiza la construcción del Puente Bicentenario, y que se vincula a procesos de privatización del espacio que hemos enfrentado en la últimas tres décadas en Concepción.

Sin parecer abiertamente violentas, estas tres estrategias constituyen un ejemplo de violencia urbana de un grupo hegemónico sobre otro. En este sentido, la utilización del terremoto como oportunidad para imponer la infraestructura que obliga a la comunidad a moverse, no solo tuvo consecuencias el desplazamiento físico del grupo afectado, sino que también en lo obligó a cambiar sus formas de vida comunitarias. El análisis también mostró cómo autoridades regionales, y agencias locales y políticas de aquella época adoptaron prácticas discursivas y mediáticas que influyeron en el establecimiento de esa agenda urbana centrada. Esa estrategia generó una expectativa de desalojo en la opinión pública, legitimando una decisión estratégica para la región y los intereses del sector inmobiliario, pero que estigmatizaron e invisibilizaron la opinión de la comunidad directamente afectada, contribuyendo a la naturalización del proceso de desplazamiento. Finalmente el uso estratégico de la participación ciudadana le permitió al Estado manejar el conflicto utilizando un lenguaje de la urbanización inclusiva y participativa, validando al mismo tiempo una infraestructura de dudosa justificación social, pero que permite una renovación urbana y desarrollo inmobiliario cuyos beneficios sociales para la mayoría de la población no están claros.

En ese contexto, el Estado se encuentra al debe, pues ha servido para promover un urbanismo basado únicamente en el desarrollo económico inmobiliario, invisibilizando a quienes son impactados de manera más directa por las externalidades negativas de estos procesos de reconfiguración del espacio. En ese sentido, realizar una mirada retrospectiva de la experiencia vivida en la población Aurora de Chile da cuenta no solo de las desigualdades y violencias estatales, materiales y simbólicas que se viven a nivel territorial, sino que también permite revisar de manera crítica la política pública a la luz de los procesos actuales de reconfiguración urbana en Concepción y las demandas que se expresan en las calles desde el mes de octubre. Por todo aquello, una mirada en retrospectiva podría ayudar a no cometer los errores y violencias del pasado.

Artículo disponible en revista científica Latinamerican Perspective.