10 Jun Hybrid Ecologies: la instalación del investigador Martín Tironi en la Bienal de Venecia 2025

10 de junio/ Con esta exposición el investigador no solo busca cuantificar la huella hídrica de la inteligencia artificial, sino mostrar también la profunda interdependencia con los entornos ecológicos.
En la XIX° versión del Bienal de Arquitectura de Venecia 2025, el investigador de CEDEUS, Martín Tironi, y la académica de diseño de la Universidad Católica, Manuela Garretón, exhibieron Hybrid Ecologies: The Planetary Metabolism of AI, una obra que ofrece una mirada crítica al creciente impacto ambiental de la inteligencia artificial.
Antes de su paso por tierras itálicas, los académicos dieron a conocer esta exhibición en el Centro Cultural Palacio de La Moneda. Sin embargo, para su presentación en Venecia decidieron ampliar la pregunta planteada originalmente y cambiarla por: ¿Cómo podría la IA comenzar a retribuir, aunque sea simbólicamente, su deuda con el agua?
Los efectos hídricos de la IA
Martín Tironi señala que «la pregunta que orientó nuestra investigación en 2023 —y que dio origen a la exposición en el Centro Cultural La Moneda— tenía que ver con cómo cuantificar la huella hídrica de la inteligencia artificial».
«En ese momento, la conciencia pública sobre el costo hídrico de la IA era mucho menor que la actual. Frente a los discursos que presentan la IA como una fuerza etérea, que habita en ‘la nube’ y opera sin fricción material, nos interesaba mostrar su anclaje físico y sus efectos ecológicos concretos», añadió.
Según detalló el investigador, en este proyecto «trabajamos junto al ingeniero e investigador de CEDEUS Jorge Gironás, quien colaboró en el trazado de la cantidad de agua necesaria para generar una sola imagen mediante IA».
Con su participación en la Bienal de Venecia decidieron ir más allá de cuantificar el consumo hídrico asociado a la Inteligencia Artificial y asumir «el desafío de explorar cómo la IA podría movilizarse para redefinir nuestra relación con el agua y, en un sentido más amplio, con el planeta», detalla Martín.
Reivindicación de la IA
De esta manera, la hipótesis que se plantearon fue que «el agua sigue siendo tratada principalmente como un recurso —como una materia prima al servicio de infraestructuras como los data centers— y que uno de los grandes retos es generar conciencia sobre sus otras capacidades, saberes y formas de agencia», indica el investigador.
Por este motivo, entrenaron un sistema de inteligencia artificial con diferentes categorías vinculadas a la inteligencia del agua, con el fin de que la propia IA pudiera devolver imágenes metafóricas que expandieran nuestra imaginación sobre lo que el agua es y puede ser para la habitabilidad de la Tierra.
Interdependencias entre los entornos ecológicos y la inteligencia artificial
Respecto al impacto que buscan generar con este trabajo, el investigador declara que les interesa «generar conciencia sobre las profundas interdependencias entre los entornos ecológicos y la inteligencia artificial, mostrando cómo la inteligencia computacional se sostiene —y depende— de la inteligencia de los ecosistemas terrestres, en este caso, del agua».
De esta manera, hacen una invitación a las personas a imaginar la IA no como un objeto técnico cerrado, autónomo o exclusivamente al servicio de los seres humanos, sino como parte de un metabolismo más amplio, que requiere de la colaboración activa entre humanos y otros ecosistemas para existir y transformarse.
«Uno de los desafíos es comenzar a diseñar tecnologías que no oculten las relaciones medioambientales que las hacen posibles, sino que, por el contrario, las revelen y generen compromiso con las condiciones materiales (energía, minerales, etc.) que se entrelaza a toda forma de diseño y arquitectura», concluye Martín Tironi.
Esta instalación, inaugurada en el Bienal de Arquitectura de Venecia de 2025 el sábado 10 de mayo, se extenderá hasta el 23 de noviembre de este años.