17 Abr Antonio Zumelzu y barrios amigables para la vejez: «El 32% de las veredas están en mal estado»
16 de abril/ El Desconcierto/ Durante su conversación con el medio, el investigador adjunto Antonio Zumelzu analizó las dificultades que enfrentan las personas mayores para desplazarse en sus barrios, evidenciando problemas en la planificación urbana, como la falta de consideración de los distintos grupos etarios, la escasez de espacios diversos y la limitada integración de la participación comunitaria para orientar la inversión pública en base a evidencia.
En el marco del Primer Conversatorio Digital de CEDEUS, que contó con la participación de la investigadora de la Universidad de Manchester, Tine Buffel, junto a Geraldine Hermmann y Antonio Zumelzu, investigadores adjuntos del centro, se abordó el concepto de “barrios amigables para la vejez”. A propósito de esta instancia, el investigador Antonio Zumelzu conversó con El Desconcierto para profundizar en estos desafíos.
La planificación urbana orientada a distintos grupos etarios —y especialmente a las personas mayores— resulta cada vez más relevante. Actualmente, un 20% de la población chilena tiene 60 años o más, según el CENSO 2024, cifra que podría aumentar a un 30% hacia 2050. Sin embargo, las ciudades aún no están diseñadas considerando este escenario.
Según el investigador, «Hemos invertido mucho en suelo, en periferias, lo que ha generado mayores costos de infraestructura para desplazamientos, así como también la lejanía de los servicios». En esa línea, Zumelzu plantea que la planificación urbana de las últimas décadas en Chile ha privilegiado el crecimiento en extensión y la movilidad en automóvil, en desmedro de una ciudad más cercana y accesible.
Evidenciando problemas de planificación urbana para la vejez
Asimismo, destaca la necesidad de poner atención en espacios de menor escala, como platabandas, plazoletas y antejardines. No obstante, advierte que «La política pública está orientada mucho más al desarrollo de grandes parques urbanos, sin pensar en este tipo de espacios».
A esto se suma el estado de la infraestructura peatonal. El investigador subraya que «el 32% de las veredas en Chile se encuentra en mal estado«, lo que impacta directamente en la movilidad y calidad de vida de las personas mayores.
Otro aspecto poco considerado es la dimensión acústica del entorno urbano. Según explica, los sonidos de la naturaleza y la fauna urbana pueden promover emociones positivas, mientras que el ruido del tráfico y la congestión generan efectos negativos, un factor que, a su juicio, «ha tenido poca incidencia en la planificación urbana».
Frente a estos desafíos, Zumelzu propone la creación de unidades de investigación al interior de los municipios, con el objetivo de monitorear datos y orientar la inversión pública en base a evidencia.
Finalmente, plantea que la descentralización de servicios, la diversidad de vegetación en los espacios públicos y la mejora en la inclusividad de las veredas son condiciones mínimas para avanzar hacia barrios que permitan un envejecimiento saludable.
