Certificación de eficiencia energética en nuevas viviendas: ¿Calor de hogar más barato?

22 de mayo de 2019/ Es muy difícil pensar un invierno, al menos desde la Región de Valparaíso al sur, sin acudir a una estufa, pero quizás podríamos disminuir ostensiblemente el consumo de combustible si nuestras viviendas estuvieran bien acondicionadas para resistir las bajas temperaturas y diseñadas para necesitar la menor energía posible para calefaccionar. En tal sentido, sería muy importante que las nuevas viviendas sean energéticamente eficientes.

Actualmente, el Congreso discute la idea de legislar sobre Eficiencia Energética, lo que incluye un sistema obligatorio de certificación de eficiencia energética para nuevos inmuebles, que se expresa en una etiqueta al mismo estilo de las que poseen los refrigeradores, con información acerca de la calidad de la construcción y de los sistemas de calefacción que utilizan. Dicha etiqueta ya existe, pero en carácter voluntario y busca que el comprador pueda informarse acerca de qué tan eficiente energéticamente es la vivienda en venta.

El investigador CEDEUS y Director de Investigación de la Facultad de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Felipe Encinas, acudió en enero de 2019 a la Comisión de Minería y Energía del Senado para dar su opinión técnica acerca de este proyecto.

El académico señala que “el etiquetado energético apunta a disminuir la asimetría de información entre vendedor y comprador a través un instrumento objetivo y respaldado por un ente externo. Esto es importante, precisa, porque ayuda a transparentar el mercado de la construcción y darle herramientas para la toma de decisiones a compradores”

¿Es importante que la certificación obligatoria? “Hasta ahora se esperaba que el propio mercado adoptaría el etiquetado, pero su penetración desde 2013 a la fecha ha sido bajísima y menos del 1% de las viviendas privadas están certificadas. Y agrega, “lo que ocurre hoy es que hay tan pocos inmuebles certificados que los posibles compradores no le asignan valor al etiquetado para la decisión de compra porque no entienden su relevancia o simplemente lo desconocen”.

Encinas explica que, al ser obligatoria, la certificación se socializaría y los compradores podrían verla como una herramienta útil que permite comparar y tomar mejores decisiones. Aclara que, quizás las personas seguirán comprando en función de otros parámetros, como la ubicación del inmueble, pero entre dos departamentos que están en una misma zona, podrán conocer cuál de ellos es el que presenta mayor eficiencia energética.

¿Una casa eficiente energéticamente es más cara? “Existe esa creencia y justamente por ello no entra en la decisión de compra, pero debemos comprender que una vivienda eficiente también se traducirá en ahorro energético, lo que implica que gastaremos menos en calefacción”, estaca Felipe Encinas.

¿Qué tan efectiva es la certificación energética? “Es importante, pero es un primer paso que debe estar asociado a otros instrumentos como los hipotecarios verdes. Un crédito que premia la eficiencia energética, por ejemplo, con tasas de interés más bajas, en el entendido de que se está construyendo de mejor calidad y que eso trae beneficios a largo plazo y para toda la sociedad”, destaca Encina.

 

Presentación de Felipe Encinas en el Senado, Encinas & Aguirre_Calificación y proyecto de Ley EficienciaEenergetica