En una nota publicada en La Segunda, el investigador de CEDEUS Héctor Jorquera atribuye la contaminación del aire registrada en Santiago a la habitual y no a la erupción del volcán Calbuco. Argumentó que, como las cenizas pasan a más de siete kilómetros de altura, van más diluidas.
Según Héctor Jorquera las emisiones del volcán no tienen relación con los episodios críticos de Santiago.





