Saltar al contenido principal

Rossana Forray/La función Social

Javiera Ortiz Javiera Ortiz 3 min lectura
Rossana Forray/La función Social

VD de El Mercurio/ 18 de julio 2020/ Nuestra investigadora Rossana Forray advierte que es precisamente ahora, en medio de este encierro obligado, el momento  de imaginar cómo podrían ser las calles de una sociedad saludable.

En la asfixia del confinamiento anhelamos pisar la calle, ya sea porque allí está nuestra subsistencia, nuestra ventana al mundo, o nuestra invitación a despejar el horizonte limitado de la vida dentro de casa y de los tiempos sin fin de la rutina diaria, en que se entremezclan quehaceres domésticos, crianza y trabajo.

La calle, dice Humberto Giannini, ejerce el oficio cotidiano de comunicar. Es a la vez medio de comunicación espacial para circular entre el domicilio y el trabajo, la escuela o los servicios, y territorio abierto a la comunicación social, donde el “transeúnte en cualquier momento puede detenerse, distraerse, atrasarse desviarse, extraviarse”. Allí, en una mirada de espejos con las personas y con la ciudad que nos rodea, nos situamos socialmente, nos identificamos o tomamos

distancia.

Hoy solo nos está permitido circular, so pena de recibir una sanción. Sin embargo, es precisamente ahora, en medio de este encierro obligado, el momento de imaginar cómo podrían ser las calles de una sociedad saludable en el más amplio sentido del término.

En distintas ciudades se están tomando medidas para asegurar un “distanciamiento social” que es más bien físico. Se reduce el espacio y la velocidad de los automóviles en zonas residenciales, y en arterias comerciales se da prioridad al transporte público y la bicicleta, se destinan calzadas completas para ampliar veredas, entregarlas a la caminata y así descomprimir las actividades del entorno, comercio, restaurantes, mercados.

La caminata es el modo de desplazamiento más usado en muchas de nuestras urbes. Quienes más caminan son las mujeres, los niños y los adultos mayores. Se trata principalmente de los viajes del cuidado, esas actividades que se ofrecen al bienestar de los demás.

Caminar da vida a la calle, la convierte en espacio de comunicación y no solo de circulación. La pandemia nos permite pensar lo que sería impensable en tiempos normales. ¿Y si aprovecháramos de devolverle sus funciones sociales, culturales, recreacionales perdidas? Acondicionar el espacio de la venta callejera, destinar las vías residenciales al juego de los niños, especialmente allí donde la vivienda tiene poco espacio interior, dotar a las escuelas, los centros culturales y las sedes sociales de espacios seguros de extensión hacia el exterior. Esta es la ocasión de devolverle a la calle su esencia de espacio de comunicación social.

FUENTE: VD EL Mercurio

Javiera Ortiz

Javiera Ortiz

También te puede interesar

Patricia Huerta y María Isabel Rivera/ Construcción sostenible ante emergencias…

Paulina Véjar Paulina Véjar
3 min
Ver artículo

Últimos artículos

Densificar sin planificación: Siete investigadores de CEDEUS y más de 50 académicos suscriben carta por modificaciones a la OGUC

El documento cuestiona los cambios a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), una discusión que CEDEUS ha abordado previamente a través de un seminario y un conversatorio digital sobre sus efectos en las ciudades y los gobiernos locales.

Leonardo Romero
5m
Leer
Ver artículo completo

Pablo Pastén y la falta de criterios nacionales para evaluar la contaminación de suelos

A partir de una entrevista en El Mercurio de Antofagasta, el investigador principal de CEDEUS Pablo Pastén abordó la necesidad de contar con criterios nacionales para evaluar y remediar suelos contaminados. La discusión también está presente en el trabajo que realiza dentro del Centro, donde ha estudiado los riesgos asociados a la presencia de metales en ciudades mineras y la importancia de incorporar esta información en la planificación territorial.

Leonardo Romero
5m
Leer
Ver artículo completo