En la sala de sesiones del ex Congreso Nacional se realizó el seminario Mapocho Vivo: Humedal y Ciudad Sostenible, encuentro que reunió a autoridades, representantes de organizaciones y especialistas para abordar los desafíos que implica el reconocimiento del río Mapocho como humedal urbano y las oportunidades para avanzar en su protección. En la instancia participó el investigador principal de CEDEUS Ricardo Hurtubia, quien se refirió al proyecto Mapocho Pedaleable, una iniciativa impulsada por el Gobierno Regional Metropolitano que busca acercar a las personas y familias a la cuenca del río y su biodiversidad.
La jornada comenzó con las palabras de Denis Kennedy, presidente de la Fundación Kennedy, quien señaló que «reconocer al río Mapocho como un humedal urbano vivo no se contrapone al desarrollo». Por su parte, Cäcilie Schildberg, representante de Friedrich Ebert Stiftung, destacó que «tenemos la oportunidad de repensar nuestra relación con el río».
El seminario contempló dos paneles de conversación. El primero, titulado Mapocho humedal urbano: reconocimiento, desafíos y oportunidades para Santiago que contó con la participación del senador Alfonso de Urresti; el alcalde de Renca, Claudio Castro; la alcaldesa de Quinta Normal, Karina Delfino, y María Victoria Castillo, directora de Sostenibilidad de Lo Barnechea.
El segundo panel abordó la experiencia de gestión de humedales urbanos, las herramientas disponibles para su protección y la planificación de las ciudades en torno a estos ecosistemas. En él participaron el seremi de Medio Ambiente, Gonzalo Cruces; Ricardo Hurtubia, de CEDEUS; María José Domínguez, de Fundación Kennedy y Felipe Pino, de FIMA. Ambos paneles fueron moderados por Cristian Sánchez, de Friedrich Ebert Stiftung.

Mapocho Pedaleable: un reencuentro con el río
Durante el encuentro, el gobernador Claudio Orrego presentó los avances y características del proyecto Mapocho Pedaleable, una iniciativa que lleva más de 13 años de desarrollo y que contempla la habilitación de un tramo de 1,8 kilómetros en el cauce del río, con seis estaciones temáticas. El diseño considera la separación de los espacios destinados a peatones y ciclistas, además de medidas para responder a las condiciones hidráulicas del Mapocho durante sus crecidas. Según lo informado por el gobernador, el proceso de licitación contaba con cinco ofertas válidas.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno Regional Metropolitano, que considera al río Mapocho, por su extensión a través de 13 comunas, entre los diez humedales de la región en los que se busca avanzar en diagnóstico y monitoreo, ordenanzas, planificación y conciencia pública.
En este contexto, Ricardo Hurtubia destacó el potencial de Mapocho Pedaleable para generar una mayor conexión entre las personas y el río, promoviendo su reconocimiento como un espacio público que contribuya a la calidad de vida urbana. Al respecto, el investigador señaló que «para querer algo, para cuidarlo hay que conocerlo», enfatizando la importancia de que la ciudadanía pueda acercarse al ecosistema y desarrollar un vínculo con él.
En esa línea, Hurtubia planteó que «el mapocho tiene que apuntar a ser un espacio atractivo para estar», destacando que el proyecto representa una oportunidad para que las personas de Santiago puedan conocer el río, apropiarse de sus espacios y valorar su importancia.

¿Puede convivir el humedal del río con el proyecto Mapocho pedaleable?
Junto con destacar las oportunidades de la iniciativa, el investigador de CEDEUS se refirió a las características del tramo donde se emplazará el proyecto Mapocho Pedaleable y a la necesidad de considerar el aumento del cauce durante épocas de muchas lluvias.
«Es un desafío», señaló Hurtubia, quien explicó que «ahora en el caso particular del Mapocho Pedaleable, está en un tramo del río que está hiperintervenido, o sea aquí ya no tenemos un río, tenemos prácticamente un cajón, entonces yo creo que en ese tramo, más allá de los temas hidráulicos que existen cuando crece el río y que son complejos, los que yo entiendo se han abordado bien en el diseño».
El investigador también planteó la importancia de ampliar este tipo de iniciativas a otros sectores del río, considerando las diferencias territoriales y las necesidades de acceso de las comunas cercanas. En ese sentido, advirtió que el proyecto contempla un tramo que llega hasta la Estación Mapocho, por lo que es necesario pensar en futuras intervenciones que permitan extender los espacios públicos y las alternativas de movilidad activa hacia el sector poniente de Santiago.
«El Mapocho pedaleable va a permitir que muchas personas conozcan el río, que muchas gente quiera el río y que en el fondo estén de acuerdo con cuidarlo, pero se va a acabar en la -Estación Mapocho. Hay un tema de equidad urbana que me parece clave. Espero que hayan proyectos como el Mapocho pedaleable pero en otros lugares del río, sobre todo al poniente, donde hace más falta y sea fácil acceder», sostuvo.
Asimismo, Hurtubia llamó a considerar los efectos de las autopistas que atraviesan o bordean el río, tanto en el ecosistema como en las posibilidades de acceso de la ciudadanía. Desde su perspectiva, la planificación de nuevos proyectos debe contemplar medidas que permitan mitigar las barreras existentes y avanzar hacia una infraestructura que considere la movilidad activa, los espacios públicos y las necesidades de las personas.
Al respecto, señaló: «Nos deberíamos preocupar de cómo mitigar las barreras que estas autopistas han generado para el acceso al río y cómo hacemos para que los proyectos que vengan ahora de alguna manera compensen las falencias que ha generado poner el foco en una parte del sistema de transporte, olvidando un poco la que tiene que ver con la movilidad activa, con la actividad humana, con el uso de los espacios públicos, con la infraestructura en transporte que permiten mejorar la calidad de vida de la ciudad».
Restauración, conservación y gobernanza del Mapocho humedal urbano
El reconocimiento del río Mapocho como humedal urbano también plantea desafíos en materia de restauración, conservación y gestión. Durante el segundo panel, el seremi de Medio Ambiente, Gonzalo Cruces, destacó la importancia de avanzar hacia una planificación que permita proteger las 647 hectáreas que atraviesan 13 comunas de la Región Metropolitana, promoviendo la participación de los distintos actores involucrados.
Al respecto, el seremi señaló que «luego de obtenida la declaración tenemos que avanzar muy fuertemente en lo que es la restauración propiamente tal, una restauración que primero requiere saber qué es lo que tenemos», enfatizando la necesidad de realizar estudios que permitan conocer las características del ecosistema y definir medidas para su conservación.
Asimismo, Cruces relevó el papel de la gobernanza en la gestión de estos espacios, destacando que la protección del humedal requiere una articulación entre municipios, organismos públicos y otros actores. En ese sentido, explicó que «la gestión del humedal la decide el Comité de Humedales Urbano que debe estar constituido y se designa a alguien, pero a través del comité», destacando la importancia de una toma conjunta de decisiones.
Por último, el seremi destacó la relevancia de incorporar los humedales en los instrumentos de planificación territorial, como los planes reguladores y los planes de desarrollo comunal, de manera que las acciones de protección y conservación cuenten con respaldo institucional y puedan mantenerse en el tiempo.
Por su parte, el senador Alfonso de Urresti relevó la importancia de reconocer el valor ecológico y social del río, señalando que «estamos aquí para decir que el Río Mapocho es un ecosistema vivo, que alberga especies nativas, que regula las temperaturas de la ciudad, amortigua las crecidas y es parte de la historia y particularmente de la identidad de santiago».
En esta línea, las intervenciones coincidieron en la importancia de avanzar desde el reconocimiento del humedal hacia una planificación que permita su protección a largo plazo, mediante el trabajo conjunto entre municipios, el Gobierno Regional, organismos públicos y organizaciones de la sociedad civil.






