El investigador principal de CEDEUS Pablo Pastén conversó con El Mercurio de Antofagasta para el artículo “Remediación de suelos: avanzan proyectos aplicados, pero persisten vacíos en estudios y normativas ambientales”, donde se presentan experiencias que buscan recuperar terrenos afectados por contaminantes mediante alternativas que no requieren necesariamente retirar los relaves.
Entre ellas se encuentran el uso de tecno-suelos en el depósito Clavelina de Andacollo, que ha permitido el crecimiento de vegetación, incluidos árboles nativos, y la incorporación de arbustos forrajeros para estabilizar contaminantes en relaves salinos de Antofagasta. Estas iniciativas buscan recuperar o estabilizar materiales contaminantes y reducir los riesgos asociados a su presencia.
Sin embargo, Chile no cuenta con criterios nacionales para evaluar la contaminación de suelos y su remediación pensada en la salud de las personas, por lo que iniciativas como las mencionadas depende de criterios internacionales. En este contexto, el investigador señaló:
“Hoy existe mucha preocupación por la llamada ´permisología´, como freno al desarrollo socioeconómico. Pero es indispensable diferenciar la permisología asociada a la burocracia, de los estudios que son necesarios para evaluar riesgos, especialmente cuando no existen normas explícitas”.
La importancia de conocer la calidad del suelo
La discusión sobre la remediación de suelos contaminados no se limita a las soluciones técnicas para recuperar estos terrenos. También requiere conocer qué contaminantes están presentes, en qué concentraciones se encuentran y qué riesgos pueden representar para las personas y los ecosistemas, principalmente en ciudades vinculadas a la actividad minera.
En esta línea Pastén agregó que "el conocimiento es el antídoto de la permisología': si tenemos más información sobre cómo varían las características de los suelos, las comunidades y los ecosistemas en áreas de potencial desarrollo minero, podremos acortar los ciclos de revisión y aprobación de los proyectos".
En el documento para política pública Consideraciones ambientales para la planificación territorial en ciudades mineras en Chile, publicado por CEDEUS en 2022, Pablo Pastén y otros investigadores analizaron la presencia de metales en suelos y polvos de calles de Copiapó, junto con sus posibles implicancias para la salud de la población.
El estudio identificó concentraciones elevadas de arsénico y cobre en las muestras analizadas. Más del 90% superó los valores de referencia utilizados para suelos urbanos de Canadá. Estos resultados deben interpretarse considerando que se trata de valores de referencia internacionales, ya que, como decíamos previamente, Chile no cuenta con una norma primaria de calidad del suelo que establezca estándares nacionales de contaminación orientados directamente a proteger la salud humana.
El documento también identificó distintas fuentes de metales: relaves mineros, procesos de minería activa, emisiones del tráfico y suelos naturales.
¿Qué normas existen actualmente en Chile?
Chile no cuenta con una norma de calidad de suelo, a diferencia de lo que ocurre con el aire y el agua, sin embargo existen instrumentos legales orientados a la conservación y recuperación de suelos, como la Ley 20.412, el Decreto Ley 3.557 y el D.F.L. 235. Sin embargo, estas disposiciones se relacionan principalmente con la protección agrícola, la recuperación de suelos degradados y la conservación de su capacidad productiva.
El documento de CEDEUS también analiza el papel de los instrumentos de planificación territorial. La Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones permite definir áreas restringidas al desarrollo urbano, incluidas áreas de riesgo asociadas a causas naturales o a la actividad humana. Estas herramientas podrían utilizarse para limitar la exposición de las personas a suelos contaminados, especialmente cuando se proyectan usos residenciales o áreas verdes.
No obstante, el documento advierte que existen dificultades normativas para incorporar estas medidas en la planificación territorial. Entre ellas, identifican que el reglamento de Evaluación Ambiental Estratégica no considera expresamente el establecimiento de áreas de riesgo entre los supuestos de modificación sustancial de los planes reguladores, lo que podría dejar determinadas modificaciones fuera de este procedimiento, por lo mismo avanzar en normas que consideren características geológicas y riesgos para la población.
Iniciativas que buscan avanzar en la protección del suelo
Actualmente existen iniciativas que buscan abordar estas brechas desde distintos ámbitos:
- Norma Primaria de Calidad Ambiental para Suelos de Chile: cuyo proceso de elaboración comenzó en 2023, mediante la Resolución Exenta N.º 309 del Ministerio del Medio Ambiente. Esta iniciativa busca establecer criterios nacionales para evaluar la calidad del suelo y considerar la presencia de contaminantes desde la perspectiva de la protección ambiental y la salud humana. Según el expediente público del Ministerio del Medio Ambiente, la norma continúa en elaboración.
- Ley Marco de Suelos: ingresado al Congreso en 2021. Su objetivo es establecer un marco general para la protección, conservación, restauración y recuperación de los suelos del país, promoviendo su gestión sostenible. En febrero de 2026, el Senado informó que el proyecto, que continúa en su primer trámite constitucional, pasando a la Comisión de Hacienda tras avanzar en la Comisión de Agricultura.
Avanzar en la calidad y recuperación de los suelos requiere tanto soluciones técnicas como herramientas normativas que permitan evaluar riesgos, establecer criterios comunes y orientar las intervenciones.






