Un plebiscito por todos los humedales

Opinión Diario El Sur / 29 de Septiembre d 2019 / Por Francisco de la Barrera, ecólogo e investigador del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable, y académico del Departamento de Geografía de la Universidad de Concepción.

San Pedro de la Paz tiene este domingo una oportunidad de oro de manifestar, ciudadanamente, su interés en que los humedales sean cuidados como ecosistemas valiosos. Esta manifestación, en la forma de un plebiscito, puede ser vinculante si logra movilizar a más de la mitad de los electores de la comuna, es decir a 40.000 personas.

Hay quienes han manifestado cuestionamientos a si las preguntas sirven muy bien, para poder hacer lo que queremos, y si acaso los humedales, tenían o no, una protección otorgada por el plan regulador metropolitano.

El plebiscito busca la realización directa de una modificación al plan regulador comunal, construido sobre la base de un plan metropolitano, que no protege con sustento jurídico ni efectividad al humedal Los Batros, así como tampoco a otros del área urbana. En parte, esta limitación se debe a la falta de figuras de protección adecuadas para ecosistemas naturales insertos en ciudades, como son los humedales urbanos. Y así como esperamos la pronta ratificación de la ley de humedales, la declaración del humedal como Santuario de la Naturaleza también nos sirve. La fuerza y la razón de la institucionalidad en sus distintos poderes y de la ciudadanía empoderada pueden fortalecer la protección, y algo que es tanto o más importante, la gestión de estos ecosistemas.

En particular, dos de las materias del plebiscito proponen modificar la zonificación existente del plan regulador comunal. Para el humedal Los Batros la materia 1 incluye reconocer un área que ya facilita la ejecución de un parque, y la incorporación de una gran superficie tipificada solo como zona de inundación y, lo que es más relevante aun, de un espacio zonificado como “mixto” en el que mañana mismo podría construirse casi cualquier cosa. Es decir, se restringiría el riesgo de relleno y pérdida de superficie de humedal. Votar sí, masivamente, en las materias 1 y 3, permitiría mejorar la protección y sobre todo la gestión (limpieza, vigilancia y desarrollo de equipamientos mínimos) de un área importante del humedal Los Batros y de una zona nueva aledaña a la laguna Junquillar. En ambos casos, su establecimiento como parque comunal haría más fácil la destinación de recursos municipales y la captación de recursos nacionales e incluso internacionales. De modo equivalente, votar sí, en la materia 2, elimina la posibilidad de que se construya un nuevo puente sobre el humedal, que afectaría su funcionamiento natural.

Votar en el plebiscito, es una manifestación de lo viva que está la fuerza social que impulsa la valoración de los humedales y del deseo de participación efectiva en la toma de decisiones. “Ni cansados ni inconscientes, ni paralizados de cabeza ni de pies”. Que el único aprovechamiento político sea el ciudadano, y la manifestación de la voluntad popular sea respetada por las autoridades locales, regionales y nacionales. Esperemos que en un futuro próximo la destrucción de los humedales sea solo un mal recuerdo y que, parafraseando la canción, este domingo seamos la voz de la naturaleza de los humedales diciendo “Que no se te olvide acordarte que (no) me tienes que olvidar”.

Fuente: diario El Sur.