¿Cuántas áreas verdes existen en la Región Metropolitana?

Cerro Santa Lucía, Santiago.

Investigadores del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable, Sonia Reyes de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y Francisco de la Barrera, de la Universidad de Concepción, detectaron diferencias en los catastros de áreas verdes urbanas elaborados por distintas entidades del Estado.

 En el artículo Monitoreo de los avances en desarrollo urbano: análisis de los catastros de áreas verdes urbanas en el Área Metropolitana de Santiago, Chile, publicado por la revista INVI, los investigadores CEDEUS detectaron diferencias metodológicas y distintos criterios de clasificación de las áreas verdes, lo que implica la existencia de cifras muy distintas  la superficie existente en la región.

Se revisaron datos entre 1992 y 2016, que muestran debilidades en el sistema de levantamiento de información. Por ejemplo, en 1992 según el catastro de ese mismo año del Ministerio de Vivienda existían 5.311 hectáreas, mientras que la Comisión Nacional de Medio Ambiente (CONAMA, 1997) identificó 4.528 hectáreas y el Gobierno Regional Metropolitano en un informe de 2009 registró 4.014 hectáreas para el mismo año.

“Esta diferencia muestra que en todos los casos hubo una modificación de la base de datos del catastro anterior, sin que ello fuera registrado explícitamente en la metodología y por tanto haciendo imposible identificar el origen de la diferencia. Por ejemplo, podría deberse a una reclasificación de ciertas áreas, pero ello no está reportado”, concluyen los investigadores.

INDICADORES DE CALIDAD DE VIDA

El correcto monitoreo de las áreas verdes es importante debido a los beneficios que nos entregan; como la contribución a la salud física y mental de los habitantes, la regulación de la temperatura, el mejoramiento de la calidad del aire y el embellecimiento del paisaje urbano, entre otros.

Además, estas zonas son consideradas indicadores de calidad de vida, calidad ambiental, biodiversidad urbana y de sustentabilidad, siendo parte de los Objetivos de Desarrollo Sustentable de Naciones Unidas el “crear áreas públicas verdes y mejorar la planificación y gestión urbana de manera que sea participativa e inclusiva”, buscando llegar especialmente a los grupos vulnerables.

El indicador más usado para monitorear es la “superficie de áreas verdes por habitante”, pero este no entrega información sobre su calidad ni distribución en la ciudad, por lo tanto, no permite conocer quienes tienen acceso a ellas. Naciones Unidas recomiendan estudiar la proporción de espacios verdes públicos desagregado por grupos vulnerables.

Desde CEDEUS se ha trabajado en este tema con la elaboración de un indicador de acceso a áreas verdes que determina el porcentaje de la población que reside a una distancia de hasta 5 minutos caminando de una plaza de al menos media hectárea o hasta 10 minutos caminando de un parque de al menos dos hectáreas.

RESPONSABILIDAD ESTATAL

 En este estudio, los investigadores destacan que “el país requiere urgentemente de sistemas transparentes y validados de monitoreo de los avances en el desarrollo urbano, para conocer las desigualdades en cuanto a la dotación y accesibilidad a servicios y equipamientos básicos, para fiscalizar la destinación de los fondos públicos y para mejorar el proceso de toma de decisiones”.

Sonia Reyes y Francisco de la Barrera sugieren al Instituto Nacional de Estadísticas INE como encargado del monitoreo de áreas verdes, al ser una institución con la capacidad de realizar catastros regularmente, con la ventaja de tener cobertura nacional.

Además, estipulan que los indicadores para estos catastros deberían ser elaborados de manera sistemática para todas las regiones de Chile, con protocolos que vayan desde la obtención de la información a la difusión de esta, y que presenten datos comparables al largo plazo, lo que permita orientar con evidencia las futuras inversiones del Estado.