puente para vehículos que cruza el río bio bío

Nuevos desafíos para el transporte público del Gran Concepción

Diario El Sur / 10 de Junio de 2019 / Por Sebastián Astroza, Ingeniero en Transportes e investigador de CEDEUS.

El Presidente de la República y la Ministra de Transporte y Telecomunicaciones anunciaron la semana pasada la implementación del “estándar RED” en el transporte público de regiones, partiendo por nuestro Gran Concepción como la primera ciudad después de Santiago. En términos concretos, el anuncio se traduce en una flota de 25 buses eléctricos en dos recorridos que conectarán con el Biotrén en una estación intermodal del centro de la ciudad. Uno de los trazados tendrá como destino el sector Nonguén, recorriendo zonas cercanas a comercio, universidades, hospitales, el estadio regional y el terminal de buses. El otro recorrido se dirigirá por Av. Paicaví en dirección a Talcahuano, pasando por varias casas de estudio, sectores residenciales, centros comerciales y las inmediaciones del aeropuerto Carriel Sur.

Estas son, sin duda alguna, buenas noticias. Nuestra ciudad por fin se suma a la “electromovilidad”, dándole la bienvenida a un modo de transporte sustentable, moderno, cómodo y de alta calidad. Además de cuidar el medioambiente, su operación es más barata: cifras preliminares muestran que sus costos se reducen en un 70% con respecto a los de buses convencionales. Destaco también lo más importante: esta flota de buses se traduce en mayor dignidad para el usuario. Los buses tendrán asientos acolchados, aire acondicionado, wifi, cargador de celular USB y reducción significativa del ruido. Estamos a punto de recibir un nuevo modo de transporte que no sólo es mejor a lo que estamos acostumbrados, además se siente mejor.

Sin embargo, la llegada de esta nueva flota también significa importantes desafíos para nuestra ciudad. Si bien uno de sus recorridos tiene como eje Paicaví, la cual ya cuenta con un corredor de buses, el otro recorrido usa principalmente avenida Collao, una vía donde el transporte público pelea día a día por un espacio dentro del atochamiento vial. ¿Servirá de algo tener los mejores buses y experiencia de usuario si no somos capaces de ofrecer tiempos de viajes razonables? No es sólo el bus lo que debemos mejorar, también sus movimientos en nuestras vías. Ya sea con corredores nuevos o fiscalizando el correcto uso de los ya existentes. Facilitar la operación de esta nueva flota debería ser una obligación imperiosa para nuestras autoridades.

Por otro lado, ninguna ciudad del mundo ha solucionado sus problemas de movilidad con un sólo modo de transporte. Debemos abogar por la multimodalidad y conectar los buses eléctricos no sólo con el Biotren, también con modos de transporte activos como la bicicleta. No es descabellado pensar en estacionamientos de bicicletas gratuitos en las cercanías de las paradas o incluso racks (o similares) que permitan llevar la bicicleta junto con el bus.

Es necesario mencionar que, además de las condiciones de los buses, su espacio necesario en las calles y su interacción con otros modos, un elemento extra a considerar son los paraderos. De nada sirve proveer el mejor servicio dentro del vehículo si no podemos también, ofrecer una espera segura, confiable (con tiempos de llegada y frecuencias conocidos de antemano) y cómoda, incluso en condiciones meteorológicas adversas. Como las existentes en el Gran Concepción.

Estas buenas noticias son en esencia nobles intenciones y oportunas ideas. Pero para que estos 25 buses sean más que algo anecdótico se requiere un compromiso mayor. Tenemos la responsabilidad de que esta flota sea el inicio de un gran plan que realmente eleve el estándar de todo el transporte público de nuestra ciudad. Aprovechemos esta oportunidad para hacer las cosas bien y ofrecer la calidad que el usuario de transporte público merece.

Fuente: Diario El Sur.